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  • Adiós Francisco, tío

    Fran en la imagen publicada por Factoriadecerveza en su obituario

    Que se mueran los compañeros con los que has montado una web es una puta mierda. Que se mueran los amigos, aunque hiciera tiempo que no los veías, es la misma faena.

    Ha fallecido esta semana Francisco Encarnación, uno de los fundadores del blog Madrid Me Mata, para cuya comunidad de escritores siempre fue elFran. Fue también el fundador de factoriadecerveza.com y de la agencia de comunicación Trivinci, además de un personaje indispensable en el panorama de la cerveza artesana en esta ciudad. Por eso, el pasado mes de septiembre recibió un homenaje durante el Oktoberfest de Vallecas.

    Francisco diseñó el cabezón, el logotipo de chulapo acribillado que desde 2006, y hasta que murió de inanición durante la siguiente década, coronó Madrid Me Mata, un blog con el que nos divertimos mucho y alrededor del cual surgió una comunidad de lectores y blogs que bautizamos como Madroñosfera.

    Llegó a nuestras vidas arrogándose para sí la figura del webmaster –nomenclatura que él reivindicaba, aunque ya entonces estuviera pasada de moda– y le recordaremos saludándonos con un “qué pasa flojo” y regalándonos una carcajada sonora y contagiosa marca de la casa.

    A Francisco —a quien nunca le gustó el diminutivo “Fran” (y hoy se lo vamos a conceder)— lo conocimos de una manera tan casual que, si hubiésemos sido un poco magufos, habríamos atribuido al destino. Se cruzó en nuestras vidas con esa actitud calmada de alguien que pareciera haber vivido antes, lo que contrastaba con nuestras chaladuras.

    Cuando le contamos nuestros planes para la dominación mundial a través de un blog local, todo encajó como si hubiera estado diseñado de antemano. Francisco nos dijo que tenía un dominio que no estaba usando y que sería perfecto para el proyecto, y así nació MadridMeMata.es (el dominio original de MadridMeMata que un día Francisco olvidó renovar, tal y como él mismo anticipó en la presentación en sociedad que podéis leer aquí debajo).

    Es imposible no mencionar todo lo que vivimos en su piso compartido, en el barrio del Alto de Extremadura, rodeados de personajes tan tremendos que hoy son amigos.

    Francisco me dijo un día, cuando ya no nos veíamos tanto y yo me sentia culpable, que en realidad él estaba tranquilo porque entendía la vida como momentos: momentos en los que te cruzas con gente que mejora tu vida y, después, cada quien sigue su camino sin perder la amistad ni el cariño.

    Bueno, Francisco amigo, gracias por mejorar la mía, las nuestras. Tus compas Alturo, Inthesity, Didi y Luis brindamos por ti, tío.


    Durante mucho tiempo hubo en Madrid Me Mata una presentación de los autores en tono jocoso que escribimos cada uno de nosotros. Queremos ser fieles a su sentido del humor y acabar esta breve nota de despedida con las palabras que dijo sobre él mismo para los lectores de la internet de hace un par de décadas:

    Elfran:

    El día que nació era solo un bebé. Fue el creador de un par de webs de éxito, pero todo se fue al traste cuando se olvidó de renovar el registro de los dominios. Un acto muy inteligente por su parte y del que todavía sus allegados se mofan. También se le ocurrió formar un blog cooperativo en el que solo colaboraba él. Se comenta que llegó a vivir del porno durante un año. Un día se despertó cantando “La vi correr” de Tennesse y comenzó a preocuparse.

    No se le conocen vicios extraños, pero le da a todo.

    • Comida: Jamón.
    • Bebida: Cerveza.
    • Color: El del dinero.
    • Estado de ánimo habitual: Entre sorprendido y perplejo.
    • Habilidad principal: Tiro olímpico.
    • Habilidad secundaria: +20 en trepar.
    • Medicamento favorito: Cerveza.
    • Tienda en la que nunca compraría: Habitat.
    • Personas a las que admira: Iñaki Gabilondo y Raphael (la tortuga ninja, se entiende)
    • Actor favorito: Louis Gossett Jr, el negro de Enemigo Mío y Aguila de Acero.
    • Personaje de ficción: Tio Jesse, de Padres Forzosos.
    • Equipo de Futbol: Atlético de Madrid.
    • Canción de Eurovisión: Bandido, de Azucar Moreno.
    • Futuro utópico favorito: Uno con Godzilla.
    • Miedos y fobias: A los animales grandes y al Tour de Francia.
    • Dicho preferido: Eres más pesado que el cuñao de Rocky.
    https://web.archive.org/web/20130708114420/http://www.madridmemata.es/sobre-mmm
  • Con vistas al descampado 3: ser homosexual fuera de occidente

    El tercer programa de Con vistas al descampado vuelve a tener un formato muy similar al anterior: media hora sobre el tema por el Cadenazo Ibérico de Radios Libres y Podcasts, que en esta tercera edición tenía como tema amplio común las Disidencias en la nueva normalidad y en el horizonte el Día del Orgullo, que se ha celebrado hoy también.

    Además de mis cosillas mirando por la ventana para empezar y despedir el programa, el núcleo central es una entrevista al historiador Francesc Tur Balaguer, autor de La Historia vaciada, minorías olvidadas del siglo XX, (entre otros trabajos) que cuenta con algunos capítulos sobre la historia de las homosexualidad. En el programa hablamos sobre todo de ser gay fuera de occidente.

    La música, una versión del Libertango de Piazzola de Gary Burton para empezar y Coming Clean de Green Day para cerrar. Francesc nos recomendó In the dark room, un tema del cantante sudafricano Nakhane, que ilustra perectamente el contenido del programa. Todas se encuentran fácilmente en YouTube.

  • Con vistas al descampado 2: educación, clase y pandemia

    El segundo pasito de Con vistas al descampado ha venido de la mano del segundo Cadenazo Ibérico de radios libres y podcasts. Una jornada ininterrumpida de radio libre hecha desde el apoyo mutuo que ha sido hoy mismo, en el que me han dejado participar. He aprendido mucho. Gracias.

    Con vistas al descampado nació con la idea de ser un vehículo híbrido entre el texto y el audio, y así pretendo que siga siendo. Sin embargo, este segundo capítulo ha crecido exclusivamente como audio por la participación en el maratón de radio. Mi intención es dar continuidad al tema próximamente y escribir entonces el texto sobre educación y pandemia que dará sentido completo a ambos podcasts. Lo que sí será ya para siempre es un solo programa en lugar de una serie de audios independientes insertos entre los párrafos del texto.

    En este programa encontramos aportaciones de Javi, un profe felizmente incapaz de separar la educación y la pretensión de intervenir políticamente en la sociedad; Borja, voluntrio en el Colectivo Tetuán Ventilla, que lleva décadas trabajando con chavales en el ámbito educativo, y Zinnia, que trabaja estos asuntos en Oxfam Intermon.

    De fondo, un poco de todo: Isao Tomita, Fabulosos Cadillacs, Vainica Doble, Paul Mauriat y Todos tus muertos (versionando a The Clash).

    O escuchar en ivoox

  • Con vistas al descampado: esto no es otro maldito podcast sobre el confinamiento

    No llega ni a eso, pero sí, también habla de lo que nos ha pasado durante las últimas semanas porque no se me ocurren demasiadas cosas novedosas con mayor impacto en nuestras vidas. Y habla de las redes de apoyo mutuo vecinal, que es otro tema que está ocupando espacio en diversos reportajes en las últimas semanas, porque me parece que la solidaridad y el hacer juntos es lo mejor que podemos sacar de esto para ayudarnos a que lo que venga después no se parezca ni a la vieja ni a la nebulosa nueva normalidad.

    No es un podcast ni (solo) un texto porque pretende conjugar letra impresa y audio. Se puede solo leer o solo escuchar: tendrá sentido; pero si no se lee y, además, se escucha, no estará completo. La reflexión escrita se sustenta en las entrevistas y audios enviados por tres grupos del barrio en el que vivo: Invisibles, Red de Apoyo Mutuo de Bellas Vistas y Grupo de Apoyo Mutuo de Tetuán. Iré insertando las entrevistas y, por darme el gusto de imaginar que este bosquejo es además algo parecido a un podcast, también una introducción y un epílogo.

    Hay otros grupos movilizándose en el barrio en sentidos similares a los entrevistados, como la Casa Vecinal de Tetuán con su proyecto Buena Vecindad y otros que igualmente podrían estar aquí. Dentro del artículo-podcast os dejaré los datos de contacto y vía de comunicación con algunos de ellos.

    Prólogo de Con vistas al descampado: introducción.

    Del poder de la cercanía social para romper la distancia física

    El antropólogo José Mansilla dice que el término distancia social que tanto se utiliza estos días a la hora de hablar de la profiláctica separación entre personas para evitar contagios es erróneo: deberíamos emplear distancia física, dado que lo social no se produce únicamente en virtud del encuentro de los cuerpos.

    Entrevista a Pilar, de la Red de Apoyo de Bellas Vistas

    La cotidianidad de los días de cuarentena y crisis producidos por la pandemia del Covid-19 viene a darle la razón, puesto que estamos viviendo una reacción solidaria de la gente corriente, auto organizada y autónoma, que no veíamos desde los tiempos del 15M. Sí, lo sé, otra vez la comparación con el 15M. Ya os avisé al principio de que hoy no tocaba ser original. Otros prefieren manosear la efeméride, ahora de noveno aniversario, con la rebelión patricia de ñas cacerolas. Creo que es regodearse en el movimiento de la hojarasca en lugar de en la naturaleza del fenómeno.

    Insistiendo en la comparación con el 15M, tan diferente en apariencia a la ola de solidaridad actual: allí la exuberancia de la multitud fue característica principal y poner los cuerpos metáfora permanente. Pero existen similitudes, como el hecho de que la gente llegara antes que las organizaciones formales (partidos políticos, sindicatos…), que los nombres propios no fueran importantes y que –más allá de que también existan excelentes respuestas individuales– las estructuras más útiles sean colectivas.

    Audio de Sonia, del Grupo de Apoyo Mutuo de Tetuán:

    En aquel tiempo de las plazas, como en este de los balcones, llegó al activismo social mucha gente nueva, con perfiles alejados del retrato robot del militante, pero que contó con la experiencia acumulada de estos, quienes, en muchos casos, supieron echarse a un lado y remangarse. Antes de la acampada de Sol existió la del 7%; muchos ramalazos del 15M los habíamos visto durante el No a la guerra y hasta parte de la infraestructura de la acampada (carpas o wifi) provino de Centros Sociales Okupados de la época.

    Hoy encontramos que el tejido vecinal, militante y asociativo más activo de Madrid está profundamente involucrado en las nuevas redes de apoyo surgidas en estos tiempos de Covid-19. En la mayoría de los barrios de la ciudad están confluyendo en ellas asociaciones vecinales tradicionales, grupos de apoyo mutuo resistentes de la anterior oleada de necesidades (como los grupos de vivienda), agrupaciones de colectivos asociadas para las cesiones de espacios durante la anterior legislatura, AMPAs de colegios y hasta plataformas para la organización de fiestas populares.

    La Red de Apoyo Mutuo de Bellas Vistas surgió de la comisión de fiestas populares de Bellas Vistas y se desarrolló con apoyo de diferentes grupos (de la Asociación Vecinal Cuatro Caminos-Tetuán a una parroquia) que habían coincidido en las manifestaciones contra las casas de apuestas de Tetuán, como escucharéis en la entrevista. La segunda red de apoyo entrevistada, el Grupo de Apoyo Mutuo de Tetuán, nace del entorno del Centro Social La Enredadera. En ambos casos pronto empiezan a agregarse muchas personas y a tejerse relaciones entre un montón de colectivos, como Invisibles de Tetuán, con quien también hablamos.

    En contraste con estas experiencias, constatamos que hay asociaciones y grupos surgidos por doquier en muchos barrios durante los últimos años en torno a las redes sociales, o con el propósito único de señalar carencias o incomodidades de la vida urbana (limpieza, inseguridad, ruido, etc.), que no están teniendo tanto protagonismo en la lucha contra esta pandemia, que es también social, como los movimientos más propositivos.

    La crisis no viene, la crisis está

    Preparando las entrevistas para este trabajo, estuve hablando con una participante de Tetuán Resiste, que me puso al día acerca del activismo confinado al que se han visto abocadas porque la vieja y dura normalidad permanece en este impass y, nos tememos será aún peor en la nueva. Tal y como os cuento en el audio de introducción, tuvieron que poner en marcha una campaña con denuncia al juez para parar el corte de suministros a una compañera, por ejemplo.

    Audio de Luismi, de Invisibles de Tetuán

    Al principio de la crisis (el confinamiento también es crisis en muchas de sus dimensiones) el estado más cercano a la gente se acercó a eso que algunos llaman pomposamente un estado fallido, parando súbitamente sus instancias sociales. En cambio, algunas redes vecinales nacieron y se desarrollaron al compás de los acontecimientos y las necesidades de sus vecindarios, aunque las dos redes con las que hemos hablado se temen que se van a ver desbordadas por el panorama de emergencia social.

    A este respecto, resulta clarificadora la conversación con Luismi, de Invisibles, que podéis escuchar completa en su respectiva pieza de audio. En un momento nos cuenta que:

    Toda la población que tenía que llevar actividades de sobrevivencia irregulares, sin contrato, muchísimas personas, de momento no tienen ninguna medida social significativa. Esto afecta a gran parte del trabajo doméstico, muchas veces sin concrato y que han quedado sin ingresos. También las personas que hacen chapuzas o las que sobreviven recogiendo y vendiendo chatarra. Las consultas que nos llegan de ayuda para pedir la Renta Mínima de Inserción han crecido mucho, ha sido desbordante”.

    Pero la administración no paró completamente, sino que siguió manteniendo exigencias burocráticas y sanciones administrativas incompatibles de facto con el Estado de Alarma (como pedir certificados de escolarización) y la explosión de la crisis de precariedad. La puta normalidad, me temo.

    A través de la campaña Renta Mínima Tu Derecho se ha pedido sin éxito que se eliminen las exenciones de la RMI que se aplican a algunas familias, a las que se está descontando una parte de la RM bajo la suposición de que están obteniendo ingresos a través de actividades irregulares; las suspensiones cautelares de las mismas (previas a cualquier investigación de irregularidad), y los periodos de comprobación previos a concederse las nuevas peticiones, que hacen que se demoren meses los trámites.

    Ahora, mucha gente está muy espectante con la RM a nivel estatal. Sufren, se ilusionan o desilusionan con cada noticia que sale al respecto. Todos coinciden en que si no se hace bien será una gran decepción en los barrios populares.

    Apoyo Mutuo tiene un significado muy claro

    Como dijimos al principio, las redes de apoyo nacidas o vigorizadas bajo el frío de la crisis crecen en un sustrato previo de relaciones de vecindad y militancia. Por supuesto, llevan a cuestas una cultura política que tiene mucho que ver con la horizontalidad y que, en el caso de las dos que hemos entrevistado aquí, se deja ver en el nombre con el concepto apoyo mutuo.

    Sin embargo, esta cultura activista se ha puesto a prueba en el contexto del confinamiento. Sin posibilidad de hacer asambleas al uso o reunirse en sus espacios habituales (de la sede de la Asociación Vecinal a el CSO, pasando por la parroquia) los grupos han tenido que mantener la cercanía social a pesar de la distancia física. Se ha dicho mucho que los partidarios del liberalismo económico han sufrido un buen parapalo con la actual crisis, pero las dificultades para las culturas comunitaristas también han sido importantes.

    Esto queda claro en las entrevistas con Pilar (Red de Apoyo Mutuo Bellas Vistas) y Sonia (Grupo de Apoyo Mutuo de Tetuán). Ambas mencionan la intención de huir de prácticas asistencialistas pero asumen que, dado el contexto de crisis y confinamiento, lo prioritario es la supervivencia. No obstante, en ambos casos están empezando a involucrar en la gestión de las despensas solidarias que han formado, tal y como se ha venido haciendo en otros grupos similares antes, desde el extinto Banco de Alimentos Tetuán 15M a los grupos de vivienda de los barrios.

    Epílogo

    Música empleada en los audios:

    Forbidden colours – Ryuichi Sakamoto

    Common people – Pulp

    La gent normal – Manel

    Armas de barrio – La Furia

  • Rui Valdivia: «Si no existiera la experimentación artística no podríamos transformar la realidad»

    En España se publican unos 90000 libros cada año, pero pocos de ellos son un eslabón en el universo creativo de su autor. Es el caso de Rui Valdivia, un singular pensador y artista que experimenta con el arte y su persona en diferentes formatos. Especialmente interesantes son sus califactos, artefactos artísticos que condensan obra gráfica y poética, listos para ser además declamados, y a los que últimamente se está añadiendo una capa más escénica y músical. En Por si no lo sabes podemos encontrar sus versos, y en ¡Esto es la anarquía! Ensayo sobre la libertad y sus monstruos (Decordel, 2019) su faceta teórica, que sin duda no pueden entenderse completamente por separado.

    Hemos conversado con Rui Valdivia acerca de esta última novedad editorial, que se presenta el próximo sábado 11 de mayo en Liber Arte (calle Ave María 32, a las 18 h.) y el viernes 17 de mayo en La Forja de las letras (calle Cervantes 10, a las 20 h.).

    – Un pequeño reto. Voy a escribir algunos conceptos clásicos del anarquismo y tú tratas de devolverme una respuesta en una frase, da igual que sea una definición, una consideración o simplemente lo que te inspire en este momento.

    Antiautoritarismo: que las personas sólo obedezcamos los acuerdos, contratos o normas que emanan directamente de la voluntad libre del individuo. Contra todo privilegio o poder que se ejercite sin el consentimiento explícito del sujeto afectado.

    Libertad en igualdad: para que los acuerdos entre individuos, y por tanto, la cooperación social se pueda dar con justicia, resulta necesario ser antiautoritarios, y por tanto, defender siempre que la libertad de todos debe ser igual.

    El anterior libro de Rui Valdivia fue Ensayo sobre las dos ruedas, que también es un importante esfuerzo teórico muy ligado a la experiencia.

    Autonomía: se trataría de la capacidad del individuo para ordenar su vida según su voluntad en cooperación libre e igualitaria con otros individuos. La libertad para romper los acuerdos y la capacidad para pactar otros nuevos.

    Acción directa: todas las necesidades vitales relacionadas con la alimentación, la educación, la salud, la seguridad, la vivienda, etc. deben ser resueltas por los propios trabajadores utilizando íntegramente los frutos obtenidos por su trabajo.

    Apoyo mutuo: la libertad individual sólo se puede ejercer en cooperación con otras personas, a través del apoyo mutuo que nos prestamos para ayudarnos a obtener los objetivos vitales que consideramos valiosos. El apoyo mutuo hace posible la inteligencia colectiva y por tanto que se pueda crear una sociedad estructurada y ordenada que ofrece bienestar sin que exista autoridad y privilegio, a través de los acuerdos voluntarios de los individuos.

    – Me gusta mucho la manera en que el arte entra en dialéctica con otros asuntos en el libro, ¿En qué sentido el arte es político? ¿En qué sentido es una herramienta para alcanzar la libertad?

    Más que de arte me gusta hablar de experimentación artística, porque el arte realmente valioso no es un objeto, y menos aun esas obras de arte onerosas y elitistas que copan el mercado del arte. Entiendo el arte como la forma que posee la especie humana de fabricar su imaginario, y por tanto, de trascender el aquí y el ahora para obtener un conocimiento valioso con el que transformar su vida cotidiana y social. Los objetos de arte que utilizamos como mediadores para esta función cognitiva no portan por sí mismos esta función, sino que ésta se fabrica cada vez que experimentamos el arte en un determinado entorno social, lugar, predisposición, ambiente, etc. Por ello la misma obra de arte puede servir para la opresión, y también para la emancipación. No hay que olvidar que la burguesía y su intento de llevar su arte a los obreros a través de los museos o los conciertos populares, pretendía crear un imaginario de comunidad cultural trascendente que eliminara la lucha de clases bajo el bálsamo de la cultura compartida y los valores trascendentes de la nación y su arte nacional. El arte como el gran apaciguador. Por ello el arte es político, porque mediante la experimentación artística el cerebro humano construye su imaginario, tanto las imágenes que lo forman como las interrelaciones que se forman entre ellas y de las que va a depender la ideología, la conciencia social, y gran parte de las construcciones mentales que nos damos sobre la manera de percibir el mundo, de situarnos y de construirlo.

    Si no existiera la experimentación artística, no podríamos reconstruir el imaginario que puebla nuestro cerebro y no podríamos transformar la realidad. No olvidemos que el cerebro humano se forma fundamentalmente fuera del útero materno, y que se construye según las percepciones concretas que le llegan, con gran plasticidad. Nuestra libertad está “coaccionada” por cómo ha sido fabricado cada uno de nuestros cerebros concretos, por lo que la única manera de crear algo nuevo a partir de cada configuración consiste en exponerse a percepciones y ambientes diferentes, y es en este terreno en el que la experimentación artística cumple esa función de rediseñar con el material existente un nuevo cerebro y una manera alternativa de percibir y fabricar nuestra vida cotidiana y social. Puede decirse que el mejor indicador sobre nuestra libertad nos lo ofrece esta capacidad individual para diseñar autónomamente nuestro cerebro, de autoconstruirnos como individuos en consonancia con el entorno social que ayudamos a fabricar a nuestro alrededor. Por tanto una experimentación artística que estimula el deseo y nos espolea a fabricar otra realidad en comunidades de aprendizaje y experimentación que utilizan el arte para fabricar su identidad y estimular su deseo común.

    – Lo que llamas los monstruos de la libertad ocupa un espacio importante en el libro, ¿podrías explicar de qué se tratan?

    Me valgo de ese símil tan barroco de que el sueño de la razón produce monstruos, y en este caso que igualmente el sueño de la libertad los ha creado. Son tan peligrosos porque nacen del ejercicio de nuestra misma libertad e ideológicamente se perpetúan porque creemos que nuestra libertad sólo se puede dar si realmente existen. Por tanto, funcionan igual que los monstruos de la razón. En el libro hablo de algunos de ellos, pero existen más. Se trata del sufragio universal, el bien público, el Estado de Bienestar, la política cultural, el trabajo, la propiedad, etc. Todos ellos han sido creados para darnos libertad, pero realmente estos monstruos nos someten a la servidumbre voluntaria. Todos ellos funcionan de la misma manera: renunciamos a ejercer nuestra libertad, nos sometemos a la servidumbre voluntaria de los expertos, los representantes políticos y las burocracias porque confiamos que así vamos a ser más libres, porque creemos que su protección y conocimiento resulta más útil que el nuestro. Pero todos estos monstruos viven a costa de nuestro tiempo y trabajo robado, y la libertad que nos regalan y que los justifica como imprescindibles, tan sólo se compone de las migajas mínimas que cada sistema político y económico nos otorga para poder funcionar. Creemos que sin la seguridad, el bienestar y la felicidad que nos proporcionan sería imposible ejercer la libertad. Que sin la existencia de estas megaestructuras ligadas a los Estados no podríamos ser libres. Consideramos, por tanto, que la libertad es algo que nos otorgan y que va ligada a nuestro buen comportamiento en relación con los atributos que el poder considera valiosos para consolidar la desigualdad y la explotación.

    Las llamadas izquierdas han considerado siempre que la mejor manera de conseguir más libertad consistía o en domar a los monstruos (socialdemocracia) o en hacerse con su control (comunismo autoritario). La oportunidad que abren las experiencias libertarias intentan superar a estos monstruos, ni destruirlos, ni domarlos ni controlarlos, sino hacerlos inservibles a través de la libertad ejercida desde abajo por los propios individuos.

    – Hay en el libro cierta actualización del corpus clásico de la anarquía a través de temas que han sido centrales en el pensamiento político de las últimas décadas, como la noción de comunes o las vías abiertas por internet…¿podrías desarrollárnoslo brevemente?

    Toda comunidad que aspira a la libertad debe poseer los materiales necesarios para construirse autónomamente. Los comunes son las cosas que se poseen en común, y cuyo uso y disfrute se ejerce por acuerdos libres e igualitarios de los miembros de cada comunidad. Todos los bienes ambientales, los recursos naturales, los medios de producción material, el conocimiento, la cultura, forman los comunes que una comunidad democrática debe poder gestionar libremente y que deben estar al alcance paritario de todos. Y afirmo esto porque la aparición de aquellos monstruos de los que he hablado, y del capitalismo, como sistema económico que a todos los reúne, se ha producido históricamente en concordancia con la transformación violenta de los bienes comunes (de todos) en bienes de unos pocos, y de que en ese expolio se haya justificado la labor bienhechora de los Estados y de la casta de los propietarios. Si resulta tan difícil superar a los monstruos y tomar las riendas de la propia libertad, es porque los bienes comunes son poseídos y gestionados por una minoría que de este modo nos usurpa los materiales y el conocimiento imprescindibles para ejercer nuestra libertad. Unos materiales que no olvidemos, hemos creado nosotros mismos, y que el poder controla y se apropia para consolidar la explotación a la que nos somete.

    En esta lucha histórica, que todavía acontece, internet y todo el movimiento por el software libre nos ofreció la posibilidad de hacerla otra vez patente, puso ante nuestros ojos los grandes conceptos en lucha, y evidenció que resultaba posible crear riqueza y orden a través de redes de individuos que actuaban libremente. Se vio que el conocimiento podía fluir con libertad, y que éste se podía utilizar para crear comunidades de producción alternativas al capitalismo y que cada vez mayor número de personas nos poníamos a trabajar en red, coordinadamente para producir mercancías y servicios alternativos y competitivos a los que fabricaba el Estado y los monopolios y las grandes empresas subsidiadas por los Estados.

    Sin embargo, toda esta confianza se ha transformado, lamentablemente, en esa nueva forma de explotación que adopta ahora el precariado industrial y cognitivo por medio de aquellas tecnologías de la información que parecían ofrecernos nuevas herramientas para la autonomía, el apoyo mutuo, la acción directa, en suma, para la libertad y la producción de nuestra propia libertad.

    – Háblanos por último del resto de facetas artísticas que desarrollas y de qué manera se incardinan vitalmente con lo que has plasmado en ¡Esto es la anarquía!

    Como antes afirmaba, la experimentación artística resulta esencial para provocar reacciones, para visualizar el mundo y nuestra realidad social de formas alternativas a las que el sistema nos propone. Por esta razón, intento también fabricar experiencias artísticas a mi alrededor, intentar crear el clima y la situación adecuada para que mis materiales artísticos puedan funcionar como materiales de emancipación. Evidentemente yo no voy a emancipar a nadie, pero esas poesías ilustradas que fabrico y que estoy exponiendo en espectáculos teatralizados y conversacionales, las comparto con el objetivo de que sirvan para situar a las personas en terrenos perceptivos nada comunes ni habituales, y que por tanto, puedan servir para ayudar a desenmascarar a los monstruos y para crear una imaginario sano ligado al deseo de libertad. Estos artefactos poéticos son políticos no porque hablen de política, sino porque quiero decirlos con el objetivo de que ayuden a transformar la realidad en la que me muevo, porque deseo encontrar compañeros de viaje en esta aventura por producir nuestra libertad.

    Como expresión de mi deseo por compartir mi experiencia, todo lo que he fabricado está a libre disposición en ruivaldivia.net. Sobre mi experimentación artísticasobre la utilidad que cumple la experimentación artística.

     

  • Cala y duele: teatro y libros capaces de hacerte sentir la realidad más dura

    Se suele decir que la creatividad humana se agota en la recombinación de la realidad material, incluso en sus versiones más fantásticas –lo surreal es lo que nos pasa en sueños–y una buena versión de esa actividad creativa es la que sirve para que la realidad más jodida nos empape como una ola, como un bofetón o la metralla, como solo puede hacerlo cuando se compactan lo racional y lo emotivo. Existen también manifestaciones de la creatividad evasivas que, en sentido contrario, sirven para dejar de sentir los filos de la realidad. Pueden ser tan buenas como las anteriores, pero se desvanecen sin dejar arenilla en la garganta.

    El próximo 22 de noviembre se estrena por la compañía el Teatro del Duende en la sala exlímite (Usera, Madrid) Fortaleza Europa, del dramaturgo belga Tom Lanoye. Conozco el texto y puedo asegurar que es de una magnífica condensación en carne viva de nuestro estado de malestar. A pesar de lo que el título pudiera sugerir, no trata de aquellos a los que no dejamos entrar en Europa, sino más bien de los que Europa expulsa como pus de heridas en putrefacción.

    William, Marga y Arthur en el campamento de la Gare de Fes. 2017. (del libro)

    Se acaba de publicar Mientras tanto escribo para resistir. Sintiendo fronteras. Camboya-Marruecos (Decordel, 2018), de Margarita Bujosa Segado. Despojándose de la soberbia camuflada del lenguaje académico, que se autocensura la literatura y el yo para ensanchar el ego, la autora etnografía una comunidad de mujeres camboyanas en lucha contra la expropiación de sus tierras y la vida de un grupo de pasajeros en la Frontera Sur, en tránsito permanente frente a la línea Nador-Melilla.

    Si Fortaleza Europa habla de una Europa que expulsa a los de dentro, Mientras tanto viene contarnos la cotidianidad y la lucha tenaz de aquellos a los que no deja entrar. A los que, si consiguen saltar exitosamente la valla –“¡boza!”–, también intentará expulsar con devoluciones en caliente o, como se llaman desde su institucionalización en la Ley de Seguridad Ciudadana (2015), “rechazo en frontera”.

    Son dos caras de nuestro mundo, y de las obras de las que hablamos, que se entienden bien juntas: la expulsión y el rechazo, y que nos abocan a un mundo en huida constante y en shock.

    Distancia entre el campamento en Casiago y la barrera de Ceuta

     

    La realidad representada en la creación es la de un planeta con más de 68 millones de personas desplazadas forzadamente; la de un estado de tránsito permanente, que en la obra de Lanoye se expresa llevando el escenario a una estación de tren donde se encuentran personajes en fuga, de diferentes procedencias y épocas;  el perpetuo estado de shock – o chu aroam (dolor en el alma, en camboyano)– que proviene del dolor acumulado por los pasajeros durante la adventure y en el espacio en que el tiempo muere a las puertas de la Europa fortificada, durmiendo al raso en el bosque de La foret o en el Centro Estancia Temporal de Inmigrantes (CETI) de El Tarajal.

    Advertimos que muchos de los personajes de la obra de teatro también viajan con el shock en la maleta: un soldado que ha sufrido la inhumanidad durante la Primera Guerra Mundial, un judío deportado tras vivir los campos de concentración, tres prostitutas viejas que sienten que tienen que huir lejos para tomar el control de sus cuerpos (morir, rejuvenecer, parir) tras toda una vida cediéndolo a los hombres …

    La sucesión de monólogos lacerantes de Fortaleza Europa traslada al afuera, y los fragmentos de la etnografía militante de Bujosa conectan con el adentro, porque es de aquí de donde proviene el shock, de una gran fortaleza con enormes muros. Así, el soldado belga de Fortaleza Europa se refiere a la destrucción causada por la guerra a pesar de las grandes fortificaciones de su país –“desde hace siglos nuestro pan sabe a la sangre de Europa”–, muros gruesos que, a un lado, al otro y sobre la misma línea fronteriza, tienen idénticos apellidos: “la valla actual de Ceuta fue construida en 2005 por Dragados con un coste de construcción y mantenimiento de 18 millones de euros. Ferrovial se encargó posteriormente del mantenimiento, ingresando hasta 2014 más de 8 millones de euros”, nos cuenta el libro…

    …y, de vuelta, las personas entrevistadas en la etnografía se expresan como si de una tragedia, bien real, se tratara:

    A mí todo esto me hace daño, porque cuando veo a toda esa gente que ha perdido su vida solo por una valla cuando son siempre los hombres quienes la han fabricado o bien no podemos decir el mar, el mar no mata (silencio) somos nosotros los hombres quienes matamos.

    Dany (28), entrevista abierta, Tánger 03/2017.

     

    En algún momento del texto, el judío jasídico, que será interpretado por el actor Daniel Heras, se refiere al carpintero y poeta socialista Mordechai Gebirtig, que –dice– era “hombre sensible autor de nuestras más hermosas canciones, poseía esa sonrisa más que nadie…Incluso en su deportación seguía sonriendo hasta que un soldado creyó que se reía de él y le disparó”. Es esta una imagen de la que Europa lleva décadas tratando de huir y cuyo espectro vuelve a través del odio de la extrema derecha, las concertinas, los cuerpos flotando en el Mediterráneo o acribillados en el Estrecho…

    Es esta la puta realidad de un mundo que niega la vida y el arraigo que, a veces, consigue calarnos a través de un texto apasionado o una representación teatral preñada de verdad.

    [box]*Fortaleza Europa se representará en la sala exlímite (C/ Primitiva Gañán 5) los días 22, 23 y 24 de noviembre a las 20:00, y el día 25 a las 12:00 y 20:00 h. Mientras tanto escribo para resistir puede adquirirse en la web de la editorial o encargarse en cualquier librería[/box]