Categoría: Opinión

  • La llamarán roja, o la llamarán dos, pero pocos la llamarán Vodafone

    Metro Madrid Línea 2, Roja, Vodafone

    Esta semana la fotografía del político madrileño de turno tuvo como excusa el Metro. Pudimos leerlo en los medios: la línea 2 se llamará línea Vodafone hasta 2016 (El Mundo). Es una iniciativa de la Comunidad de Madrid que continúa lo de cambiar el nombre de la estación de Sol en 2012.

    Más allá de que uno pueda estar de acuerdo o no, y personalmente creo que Vodafone debería encontrar formas más sutiles de patrocinar el Metro de Madrid (qué decir: hay líneas enteras sin cobertura, sería un placer que Vodafone hiciera posible que tuvieran cobertura y, a cambio, un cartel en las estaciones beneficiadas recordara a los pasajeros de quién fue la cortesía de instalar esa cobertura), como se discutió en uno de los blogs que ya han hablado de este tema. Pero parece que no: que ni en la administración ni en Vodafone están a favor de las delicadezas, aunque sean como la de este ejemplo, algo que viajeros de Metro y habitantes de Madrid en general seguro agradecerían.

    Y como digo, más allá de que uno esté o no de acuerdo con el nivel de penetración de marcas en ciertos espacios públicos (algo que no deja de ser opinión) creo que es un esfuerzo bastante baldío: los cambios de este tipo han de ser socialmente aceptados, y ahí creo que muchos la seguirán llamando roja, o la llamarán dos, pero pocos, creo que muy pocos, van a llamar a esa línea Vodafone.

  • El problema de los concursos y la identidad gráfica en Madrid: un análisis al vuelo

    Esta ha sido la semana de los diseños en Madrid. Si el lunes saltaba la polémica por la chapuza de la imagen para la candidatura de Madrid 2020 (¿o era 20.020?), el martes se volvió a liar la madeja con el cartel del carnaval 2012 en la capital. Ambas polémicas denotan un problema en cuanto a la gestión de la identidad gráfica de diferentes áreas del Ayuntamiento de Madrid y han motivado una conversación vía e-mail con reflexiones muy interesantes a cargo de un profesional del sector (llamémosle Señor Pérez) cuyas opiniones paso a extractar aquí, para los interesados: (más…)

  • ¿Exprimir más el coworking?

    Hace años ya que venimos escuchando sobre el coworking (yo lo conocí sobre 2006 a través de garage30 en Vallecas) pero me da la sensación de que es recientemente cuando la cosa ha comenzado a explotar. Encontramos hoy en Somos Malasaña un magnífico artículo en el que se nos cuentan cuatro experiencias de lugares de trabajo compartidos sólo en este barrio.

    La cosa de momento está más bien limitada a freelances creativos, gente que lo intenta desde lo pequeño en Internet, y con un perfil más o menos “moderniqui”. Sin embargo, llama la atención que no haya –no conozco muchos al menos- ejemplos de autónomos que se dedican a contenidos, periodistas independientes o bloggers que se ganan la vida escribiendo, y uno no llega a saber si la causa es una mayor necesidad de introspección hogareña o más bien la precariedad salarial de los que en algún momento hemos cobrado por escribir (en mi caso para internet).

    En cualquier caso, más allá de modas, me parece una estupenda solución para capear los rigores del clima económico. Luego está, y esto encaja bien con lo del predominio creativo, aquello de que del roce en la máquina de café siempre salen nuevas ideas. Sinergias le llaman.

    Sería interesante explorar un poquito más eso de juntarse a trabajar, compartir recursos y ver que sale también en otros sectores y en el trabajo no remunerado. En los centros sociales, asociaciones que ofrecen locales y similares, lo más habitual es que diferentes espacios se vayan distribuyendo entre distintos colectivos en función de un calendario. ¿Y si nos juntamos a trabajar a ver qué pasa?

    Artículo en somosmalasana.com

    * Dejo fuera de la categoría coworking (porque me da la gana y porque me parecen más bien negocios inmobiliarios) centros enormes imbuidos de espíritu de management que están surgiendo como las setas, a menudo con subvenciones públicas.